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          CENTRO DE ESTUDIO E INVESTIGACIÓN DE FENÓMENOS ANÓMALOS  DE CHILE  .  

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Históricos avistamientos OVNIs en Salitreras
 


Recopilación e ilustraciones: Jeannette Juárez
CEIFAC Septiembre 2012
 

A continuación una serie de casos históricos de avistamientos de OVNIs en salitreras chilenas, tomados del Texto "Leyendas de salitreras". La intención no es dar como ciertos que los casos expuestos son o fueron OVNIs, sino la intención en publicar esta información para futuras indagaciones por parte del aficionado a la temática.


Avistamiento A las 22:00 Horas
(Estadio de la salitrera María Elena)

 


Los niños son los futuros hombres de un país, y por esto deben desarrollarse y jugar sanamente. En nuestra pampa el juego preferido de éstos es el fútbol, y es así que, practicando este deporte, unos muchachos fueron testigos de un enigmático hecho estelar.

 



Unos inocentes niños jugaban tranquilamente un partido de fútbol, en el estadio de ésta localidad salitrera. El juego era tan ameno, que estos muchachos decidieron seguir jugando, a pesar de lo avanzado de la noche. Eran aproximadamente las 22:00 horas P.M. Algunos de ellos se percataron de una hermosa estrella de color rojo que los vigilaba silenciosamente, sin darle mayor importancia. Después de algunos segundos, ésta luz comenzó a acercarse lentamente y, por ende, su tamaño aumentó. Los niños desesperados, huyeron del lugar, y otros se ocultaron bajo las galerías, excepto uno que, por el temor y nerviosismo, perdió su movilidad y tuvo que ser sacado por sus amigos del sector. Así, un entretenido juego de fútbol se convirtió en una pesadilla para los hijos de algunos trabajadores salitreros.

Vale destacar que éste objeto fue visto en otros lugares de María Elena, haciendo figuras extrañas y, según los testigos, se alejó de esta zona, dejando una enorme columna de fuego tras de él

 


Ronda extraterrestre



Uno de los tantos hospitales de la pampa, tuvo la oportunidad de recibir, una noche, a un extraño personaje que fue catalogado como médico por los enfermos, sin saber la verdadera realidad de éste hecho; pero hubo otros pacientes que observaron este hecho, sacaron conclusiones y llegaron a una sola respuesta: era un extraterrestre.



Esa noche, una enfermera acudió al llamado de un enfermo, que presentaba síntomas de fiebre alta. Este contó que había visto, con sus ojos semi cerrados, a un médico vestido completamente de plateado, y que caminaba aproximadamente a unos 10 centímetros del suelo. Este ser, observaba a cada paciente de este hospital, y anotaba ciertas cosas en una especia de libreta muy brillante.

Lo extraño de éste caso, fue que este médico fue visto también por pacientes sin ningún síntoma de demencia, o problemas ópticos, lo cual puede descartar la posibilidad que haya sido producto del delirio de un paciente afiebrado.

 


Avistamiento en el río Loa



En el año 1982, en la parte del río Loa perteneciente a la ex oficina Coya Sur, se reunieron las academias científicas de María Elena y Antofagasta, en un día de intercambio de conocimientos y amistad. Durante la tarde, específicamente entre las 18:45 y 19:00 horas, ambos grupos observaron un fenómeno que lo podríamos denominar OVNI, cuando, al percatarse que una pequeñísima luz en forma de disco se hizo presente en la lejanía del cielo pampino, acercándose al campamento donde se encontraban los participantes, se detuvo encima de éste, y se observó claramente que este objeto cambió su forma, de un disco a un anillo luminoso, que más tarde se perdió tras la cordillera de los Andes.

Este objeto, se observó en Santiago de Chile, Argentina, y Paraguay.


Encuentro cercano del tercer tipo



El desierto chileno, no sólo ha sido testigo de innumerables avistamientos, sino que, además, de aquello que podríamos llamar “encuentros cercanos del tercer tipo”. Poco se ha dado a conocer, y quizás muchos se mantienen aún en el silencio, por los propios protagonistas, por temor de ser llamados dementes.

Son muchas las historias que se cuentan, en relación a las apariciones que tuvo durante su vida el muy conocido y recordado cuidador de cerdos “Cuchillón”- cuyo nombre era Florentino Orellana -, quien había mantenido guardado con mucho recelo este hecho, con el temor quizás, de pensar que podrían ser producto de su demencia senil.



Este pampino relató que, en una oportunidad, cuando era ya las 22:30 horas, fue objeto de una visita, por parte de unos extraterrestres, luego que un enorme objeto luminoso se posó al costado norte del camino que penetración que une María Elena con la panamericana. El observaba tranquilamente este hecho desde la puerta de su casa, ya que había manifestado haber visto en varias oportunidades estos fenómenos. Al posarse completamente, en suele calichero, salieron de este objeto dos pequeños seres, de ojos asiáticos y de color amarillo su cuerpo. Estos emanaban un fuerte olor a charco, dice el testigo, y que su contacto fue netamente telepático; pero, ante la negativa de responder, éstos se alejaron tranquilamente.

Vale destacar que el señor Orellana, tenía su casa habitación en pleno desierto, lo cual hace pensar que pudo haber sido testigo de innumerables anécdotas, hechos, con respecto al tema abordado.

La mayoría de estas historias se mantienen con carácter de inéditas, ante la incredulidad que provoca este tema en las personas, que son mayoría; pero se han logrado determinar muchos de estos fenómenos, auque la gente los llame de una u otra forma.

 



Flotilla hacia el oeste
 


En un día cualquiera, del año 1965, la comuna salitrera de María Elena, en ese tiempo aún campamento calichero, hacía su producción normal de salitre. Sus pobladores, después de una jornada de trabajo igual a las anteriores, salían a caminar con sus familiares a la Plaza de Armas de este pequeño centro minero. Los niños jugaban frente a sus casas con sus amigos. Cuando los relojes pampinos marcaban las 23:00 horas aproximadamente, los cielos oscuros comenzaron a iluminarse en la lejanía, más exactamente en su parte este; por la inmensidad del fenómeno y su origen desconocido, causó intranquilidad en los habitantes, a tal punto, que familias enteras salieron a las calles para observar tal acontecimiento jamás visto, aumentando su inquietud al ver que estas luminosidades se acercaban con gran velocidad. Después de algunos segundos, se pudo observar claramente cuál era la procedencia de tal fenómeno luminoso: provenían de grandes objetos en forma de puros que formaban una flotilla, y que viajaban ordenadamente en forma triangular, en dirección oeste. Los habitantes de María Elena habían sido testigos de uno de los hechos más espectaculares en su historia, sobresaliendo incluso a nivel mundial, por lo enigmático de este caso

 


Avistamiento en “el salto del gato”



Un hombre pampino es esforzado, responsable, amante de su familia. Es por esto que las circunstancias lo obligan a trabajar en otras ocupaciones, para lograr satisfacer las necesidades de sus seres amados. Ocupaciones que van por separado con su trabajo en la industria calichera. Tal es el caso del taxista.

Un taxista, de apellido Ovalle, con domicilio en María Elena, fue el encargado de viajar a la vecina localidad de Pedro de Valdivia, por motivos de trabajo, en busca de un cliente. Su recorrido fue tranquilo, sin novedad alguna, llegando a la hermana oficina, tomando a su pasajero, y emprendiendo su regreso. Después de algunos kilómetros de viaje, cuando el reloj de su vehículo lo marcaba aproximadamente las 22:00 horas, sorpresivamente, su automóvil, en el sector denominado “el salto del gato”, se vió desprovisto totalmente de su energía eléctrica y, por ende, la paralización de su motor. Sin explicarse el chofer del taxi tal falla mecánica, descendió del vehículo para verificar su pana. En ese momento se percató que al lado oeste del camino, y a una distancia de 1.500 metros, se encontraban detenidos seis objetos con forma de discos, los cuales se desplazaban suavemente, hasta perderse en el este. Al momento después, los ánimos, tanto del pasajero como del chofer, volvieron a su estado normal. El nerviosismo y el temor desaparecieron. El señor Ovalle, trató nuevamente de encender el motor de su automóvil, lo cual logró perfectamente e, incluso, su ruido era o parecía ser el de un motor completamente nuevo. Al llegar a su destino, sólo concluyeron que pudo haber sido un OVNI.
 




 



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